
Manzanares, Caracas. Laura Morales Balza
Las cosas esenciales son pospuestas con tanta facilidad y de manera tan absurda. Menos mal el sol es puntual —al menos el sol lo es— y aparece de nuevo a pesar del ruido, los monstruos de hierro, el desecho, la velocidad y el desorden moral y espiritual. Creo que si sostengo mi taza con firmeza y me quedo quieta mientras el vapor me humedece la boca, y pienso con intensidad en la posibilidad de elementos que son verdaderamente imprescindibles... el verde tendrá un significado mucho más vital en los tallos de los árboles de ese borde.
Un día más.
«La ciudad es un estado mental, un corpus de costumbres,
y de actitudes y sentimientos desorganizados»
Robert Ezra Park
«Las ciudades pueden prosperar si ocupan un lugar sagrado
que ordene e inspire a la vez las complejas naturalezas
de las masas de personas que congregan. Y es en la ciudad
—esa antigua confluencia de lo sagrado— donde se configurará
el futuro de la humanidad durante los próximos siglos»