julio 14, 2010

lux

Hay imágenes descorazonadas y trágicamene huérfanas.
Su orfandad es insoportable.

julio 07, 2010

cantarte cumplió 19 años

Fotografía: Laura Morales Balza
Rue de Rome
París, Francia


Ayer, 6 de julio, CANTARTE cumplió 19 años de labor ininterrumpida. Un abrazo feliz a mis amigos de la música de todos estos años y a quienes siguen soñando en la tribu. Gracias a todos por el universo compartido, por los silencios suspendidos y por la comunión en la voz.

Gracias a César Alejandro por las horas de estudio, por enseñarnos lo que queda en el aire después del aliento y por ayudarnos a mostrar los demonios y los ángeles de tantos compositores a partir de sus obras.

Gracias por el Magnificat de Arvo Pärt, por el Ave Maria de Trond Kverno, por el Christus factus est de Anton Bruckner, por los O magnum mysterium de Tomás Luis de Victoria, Morten Lauridsen, Francis Poulenc y César Alejandro Carrillo, por Musicians wrestle everywhere de Elliot Carter y por el Stabat Mater de Sebastián de Vivanco... que espero no se vaya nunca de la voz.

Gracias a todos por tanta música que me hizo feliz.

¡Feliz cumpleaños amigos queridos! Que resten muchos años.

junio 26, 2010

Fotografía: Laura Morales Balza

junio 18, 2010

en el éter

¿Cómo podríamos distinguir
el danzante de la danza?

Yeats


.
La hora nona, la hora sin nudos
Vulnerables o vulneradas
las voluntades
......en procesión sin miedo
despojadas de vísceras y ropas
descubren piedras y alientan en el frío


Lisboa pétrea
Lisboa ámbar


Toma tiempo poner los pies desnudos en la tierra



a José Saramago
a Blimunda
a Baltarsar

lejos


.

.
.
Adentro, Blimunda.

En ayunas y con los ojos cerrados.



junio 12, 2010

en la calle

Esta mañana estaba lloviendo y el día comenzó con esa temperatura agradable y el brillo del agua en el asfalto. Estaba contenta pensando que por fin había un día sin ese sol estridente que no deja ver nada.

En la avenida principal de Alto Prado, un conductor que iba delante de nosotros le tocó la corneta a un anciano que cruzaba la calle. Tocó varias veces la corneta para que el anciano se apurara.

Mi hijo estaba en el carro. Es difícil estar aclarando todo el tiempo conductas como esa, porque como digo siempre... somos seres permeables y de tanto nadar en estas aguas contaminadas podemos terminar actuando de la misma manera.

El anciano respondió con un ademán. Mi hijo conmovido dijo «Mamá, pero si es un hombre tan mayor ¿por qué lo apura así?»

No quiero guardar más silencio con respecto a estas cosas. Hemos sido demasiado tolerantes, hemos escondido la cabeza pensando que sin mirar, sin hablar, sin ver... somos diferentes. Pero eso no es lo único que hace falta hacer para sobrevivir en la situación que vivimos actualmente.

Esta sociedad tiene sentencia de muerte y eso hay que asumirlo. Estamos podridos, descompuestos, huérfanos de humanidad.

Sólo me siento a salvo aquí... al lado de mi perro dormido.


mayo 23, 2010

pequeñas cosas



El aroma del cilantro
La temperatura de la cobija en las mañanas
La luz blanca, entre 6 y 7 am
Las fotografías familiares
Ruf, dormido panza arriba
El aroma de las mandarinas que Simón se come afuera
Ducha caliente y fría
Mis almohadas





fricasé de pollo


fricasé de pollo
fotografías: laura morales balza


Ingredientes:
1 cucharada de harina, mezclada con una pizca de sal y pimienta
4 pechugas de pollo, sin piel y deshuesadas, en dados de 2 cm
1 cucharada de aceite de girasol
2 dientes de ajo, triturados en mortero
250 ml de consomé de pollo
2 zanahorias medianas, en dados
2 ramas de apio, en dados
250 g de guisantes
1 pimiento amarillo, sin semillas, en dados
125 g de champiñones, cortados en láminas
125 ml de yogourt natural descremado
perejil (opcional)

Preparación:
Reboce el pollo con la harina preparada. Caliente el aceite en una olla pesada y rehogue el ajo a fuego lento 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Incorpore el pollo y rehóguelo, removiendo 10 minutos o hasa que empiece a dorar.

Vierta el consomé y añada las zanahorias, el apio y los guisantes. Llévelo a ebullición, baje el fuego, tápelo y cuézalo a fuego lento, por 5 minutos. Añada el pimiento y los champiñones. Tape el guiso y cocine por 10 minuos más.

Incorpore el yogourt y sazone al gusto. Cuézalo 1 ó 3 minutos más o hasta que todo esté bien caliente.



Nota: después de prepararlo, sugiero que los guisantes se incorporen en la última etapa de cocción y no cuando indica la receta, creo que de esa manera quedarán más enteros y conservarán la firmeza necesaria para una textura diferente dentro del plato.


Fuente:
Cocina francesa, Parragon Books Ltd.


mayo 02, 2010

fromage blanc

Queso blanco triturado en el fondo de mi plato hondísimo. Sostenido en mis manos como las cosas queridas, uno toma un plato o lo abraza. Lo tiene o lo sostiene. Hago dibujos con el tenedor en las protuberantes zonas montañosas de la cordillera de mi queso. Las imagino nevadas, como las montañas de mis tiempos de niña. Altero su geografía con los dientes del tenedor que me ayudan a socavar mesetas. Resguardo este domingo en la hondura de mi plato blanco.




pour Gabriella

mañana


Bautízame
.....oscura luz

Helada
en las habitaciones de ventanas selladas



abril 20, 2010

19A «Canto de la república Bananera»


Yo, sable. Tú, sable. Nosotros, plátano. 


Balance


Un retrato de un niño en una fábrica de un físico canoso, que hacía cosas plásticas y tallaba nubes de calder pulidas y plazas cubiertas en las estalacmitas de una cueva con entrada de luz. Policía simpático. Pareja que discutía su destino mientras me apresaba por hacer la foto. Niño retratado muchas veces con polvos de colores en el rostro. Bocetos de las fotos hechos en acrílico —tomar nota—. Culebra de juguete que reptaba gelatinosa, en plena digestión. Sismo prolongado y terrible. Regalo de fotos históricas en sobre de manila. Ventanas que parecían alitas de zancudos azorados durante el terremoto. Redacción de mi prontuario por el retrato del niño dentro de la fábrica. Secretaria dulce. Carrera durante el terremoto hasta las nubes de calder talladas y pulidas. Cuarto con papel tapiz de flores blancas sobre fondo azul, dibujadas con tiza. Ventana vieja y bellísima, luz blanca, foto de 8 x 5 cm enmarcada con dignidad. 


Sonora II


Los huesos de mi rostro contradicen feroces mi susurro de debilidad. Cualquier canción de cuna es apenas silbido invisible en la noche. Mi boca será un patio de árboles sin hojas ni pájaros. Despierto cuando mis molares crujen, y vaya que dije no temer, antes de cerrar los ojos. Pero cerré los ojos y también los labios y luego el trueno en la puerta de mi voz.





abril 19, 2010

Sonora I


Algún día seré húmeda encía

La arquitectura de mis maxilares antinatura
en su fragor de polvo


Cuánto marfil sin cementerio


Marfil


Mi boca es una Catedral llena de estruendo


Duda


Cuántas canciones de cuna necesito 
para no sangrar


Morder


Cruje el esmalte de mis dientes
Mi mandíbula calla lo que yo sepulto

Estos huesos
que no sé nombrar
callaron la nave a pesar de mi lengua

Abrazaron su acústica hasta ahogarla


¿Cómo te llamas, infierno, para nombrarte?

Cuna



Es necesario acurrucarse en posición fetal
Mecerse anhelando una fe basculante
Relajar la mandíbula 
con sacrificio hercúleo

Respirar


.


Escuché en los cielos tu soberbia

Poco importa cuántas nubes rotas
no habitas en mi corazón


abril 14, 2010

Callar



En silencio (la cámara y yo).